← Descubre

Cuidados

Cuidado del hanbok: guardado, lavado, arrugas y manchas

Qué hacer el día que lo llevas, cómo se lava cada tejido, a qué temperatura se plancha y por qué el hanbok se dobla en lugar de colgarse.

Cuidado del hanbok: guardado, lavado, arrugas y manchas

Un hanbok se corta plano. Las piezas del patrón son paños rectos, no formas moldeadas sobre un cuerpo, y casi todo lo que tiene que ver con su cuidado se deduce de ahí. Dejado en una percha se descuelga en el hombro y en el cuello; doblado en plano recupera su forma. La mayor parte del trabajo se hace la tarde en que te lo quitas.

La tarde en que lo llevas

  • Quítale el polvo con una toalla seca o un cepillo suave, empezando por donde antes se acumula la suciedad: el cuello, los puños y el bajo de la chima (치마), la falda envolvente.
  • Airéalo a la sombra, con aire en movimiento, unas horas antes de guardarlo doblado, para que la humedad de un día de uso salga de la tela.
  • El dongjeong (동정) es la tira blanca y estrecha hilvanada a lo largo del cuello de un jeogori (저고리), la chaqueta corta. Está pensada para descoserse y cambiarse cuando se ensucia, de modo que no haga falta lavar la prenda entera.

Manchas

Trata la marca allí donde se produzca. Con el tiempo se hunde en la fibra y se oxida. Desliza una toalla seca por debajo y pasa la mancha a esa toalla dando toquecitos desde el exterior de la marca hacia dentro, con un paño con un poco de detergente neutro o con un bastoncillo de algodón humedecido en agua. Frotar apelmaza las fibras y extiende el cerco. El método del bastoncillo húmedo es para el algodón, el ramio y el cáñamo, y los sintéticos. Sobre seda auténtica, el agua deja cerco en la tela sea cual sea el tamaño de la marca: absorbe solo con un paño seco y deja el resto a una tintorería especializada.

Lavado, tejido por tejido

  • La seda auténtica no se lava con agua; va a la tintorería. Avisa en la tintorería si la prenda lleva pan de oro (금박) o bordado con hilo de oro: el disolvente levanta el pan de oro sin más, así que esas piezas es mejor limpiarlas por zonas que enteras. La limpieza repetida también apaga el color y castiga las costuras finas.
  • El algodón, el ramio (모시, mosi) y el cáñamo (삼베, sambe) se pueden lavar a mano en agua tibia con detergente neutro, presionando en lugar de frotar, y sin retorcerlos nunca para escurrirlos.
  • Las mezclas de poliéster, habituales en el hanbok de alquiler y de diario, se lavan a mano de 30 a 40 °C y se secan a la sombra.

Arrugas y plancha

Plancha primero el forro y después la tela exterior. Las guías coreanas de cuidado dan este orden para un jeogori: espalda, dorso de las mangas, delanteros, frente de las mangas, cuello y, al final, los goreum (고름), el par de cintas. En una chima, plancha el bajo y la banda del borde delantero desde el lado del forro, sube después por los paños desde abajo y termina por la cinturilla. No aplastes los pliegues. La temperatura sigue a la fibra: los sintéticos por debajo de 120 °C, la lana de 120 a 130 °C, la seda unos 130 °C, el ramio y el cáñamo de 160 a 170 °C, el algodón de 160 a 180 °C. Pon un paño fino de algodón sobre los bordados o el pan de oro, y no rocíes nunca agua sobre la seda, que se marca.

Guardado

Dóblalo y déjalo tumbado en plano. Una hoja de hanji (한지), el papel coreano de morera, o de papel de seda sin ácido en cada doblez suaviza la línea del pliegue. En un jeogori, coloca las cintas a lo largo del cuerpo de la prenda y dobla las mangas hacia dentro por la línea de la sisa, cuidando que el cuello y el dongjeong no se arruguen. En una chima, dobla siguiendo las costuras de los paños y después dóblala por la mitad a lo largo. Las guías difieren en el número de dobleces: cuatro anchos en unas, tercios dos veces en otras. Usa una funda de tela transpirable en lugar de plástico, y mantenlo a oscuras, porque la seda está considerada la más sensible a la luz de las fibras textiles corrientes. La humedad estable también importa: los vaivenes hacen que las fibras se hinchen y encojan hasta deformarse, y lo húmedo trae moho y polillas de la ropa.

Cada casa lo hace a su manera. Un hanbok de uso habitual se cuelga a menudo durante ratos cortos, el jeogori por las sisas para que las mangas caigan rectas, y la chima atando un cordón alrededor de su eokkaeheori (어깨허리), la cinturilla con tirantes. Airear el armario a la sombra en un día claro y seco después de las lluvias de verano, con las prendas del revés, es una costumbre antigua que sigue funcionando. El antipolillas se discute: las guías coreanas de cuidado dicen que se use y se cambie a menudo, mientras que algunos fabricantes de hanbok aconsejan mantenerlo lejos de la seda. En cualquier caso, no debe tocar la tela.

Casi todo esto se entiende solo después de un día con uno puesto, cuando ya has notado dónde se arruga un hanbok y dónde no.

Colección→ Prueba virtual